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PROCESO

DE ADMISIÓN 2023 ABIERTO

Valparaíso, 6 de mayo de 2022

 

CELEBRANDO LA HERENCIA ESPIRITUAL DE NUESTRO PATRONO  SAN PEDRO NOLASCO

 

            Después de dos años de pandemia y largo tiempo lidiando con aforos que restringieron nuestras formas de participación, no es casualidad que el primer encuentro comunitario que nos reúne como Colegio, haya  sido  celebrar a nuestro Patrono San Pedro Nolasco. 

El jueves 5 de mayo, todos y todas las estudiantes junto a la comunidad formativa nos congregamos en un mismo espacio y tiempo,  con ocasión de celebrar la herencia espiritual de Pedro Nolasco. Lo hicimos con entusiasmo, cariño y respeto. También estuvo muy presente en el ambiente, la expectación de celebrar en familia. Vibramos  con nuestros y nuestras estudiantes  la alegría de volver a juntarnos.

Fue una fiesta emocionante. Rememoramos la certeza que lo mejor de nuestra Comunidad, viene de nuestros Modelos de Vida siempre presentes, actuantes y luminosos, especialmente  en tiempos complejos y de crisis.  Es así como la figura de nuestro Patrono emerge, fuerte y verdadera en 4 valores claves que definen nuestra particular manera de ver la vida y el estilo de vivirla.

FE

Este es el valor clave de la vida de Pedro Nolasco. Toda su experiencia de vida es abrazada por la mirada de Cristo y eso hace una diferencia fundamental en su vida. Podemos tener la misma experiencia, situación o momento, pero se vive diferente si dentro de nosotros, habita la Luz de Cristo. Esta Luz permite ver aspectos de la realidad que sin ella no seríamos capaces de ver.

Pedro Nolasco iluminó su experiencia de vida con su Fe. Es la Fe y sólo ella,  la que nos permite tener la fortaleza de llevar adelante tareas  tan grandes y necesarias como la que fue opción de Pedro Nolasco. Redimir cautivos es tarea tan titánica, que con esperanza puesta en los hombres y mujeres de bien, no habría sido suficiente para lograrlo. Fue posible porque la esperanza de Redención va más allá de la historia de  la humanidad. La esperanza de Pedro Nolasco estaba en Dios y esa fue su fuerza.

El Colegio Mercedario cree en Dios, a Él sigue y hacia Cristo Redentor camina cada día, en cada gesto, acto y movimiento. Cristo Redentor es nuestro motivo, dirección y sentido.

FRATERNIDAD

Pedro Nolasco desde el principio tuvo claro que servir a Dios y servir a los hombres y mujeres más abandonados no es un acto solitario.  Para llegar a cada una de estas necesidades y que la idea de hacer el bien pueda ser una Obra de Servir a Dios en el hermano desamparado, en la hermana que sufre, exige  la firmeza y articulación de muchas personas.  Hay que acordar una forma de vivir que congregue y   oriente el camino para lograr este objetivo.

La forma de vivir construida por Pedro Nolasco es una Fraternidad en la que somos hermanos, hermanas y nos regimos  por un pacto de hacer vida los valores evangélicos. 

Por esta razón, como Colegio mercedario,  nos cuidamos, nos respetamos, nos queremos, pero no sólo entre compañeros y compañeras de Colegio. Son nuestros hermanos también los y las migrantes, las hermanas privadas de libertad, las personas ancianas, los más desposeídos y  toda persona  que necesita ayuda en algún momento de su historia, para poder llevar adelante su proyecto de vida. Esa es la  hermandad en que vive el mercedario y la mercedaria.

LIBERTAD 

Todo mercedario que sigue a Pedro Nolasco sabe que la libertad es inherente a toda persona humana. La Libertad nos define como seres humanos y nos  otorga un lugar central en la Creación,  que al mismo tiempo nos hace responsable de las decisiones y opciones, ya que nuestras actuaciones libres,  deben llevarnos a conducir la vida hacia el bienestar personal y social. 

            Pedro Nolasco nos demostró que seguir a Dios es un acto libre y decidido, en el  que se puede llevar la oportunidad de libertad a otros, para que cada persona, antes cautiva, después de liberada pueda seguir caminando y conduciendo su vida hacia el bienestar y el encuentro con su Fe en Dios.

            Por eso en el Colegio Mercedario, educamos la Libertad y la educamos para liberar a otros.

DIGNIDAD 

Pedro Nolasco vivió en una época marcada por la falta de dignidad en situaciones de vida muy duras. Seres humanos en calabozos, hacinados, sin atención a necesidades básicas, es desconocer el valor de la persona humana.

En nuestros tiempos será más difícil encontrar de esos calabozos, pero qué fácil es encontrar personas que sufren las ofensas de otros, a las que tratan  con indiferencia, que sufren el descuido,  el aislamiento, el prejuicio y la discriminación.   

No somos algo. Somos Alguien. Y cada miembro de nuestra Comunidad es alguien valioso e importante a quién cuidamos su dignidad de hijos de Dios.

Nuestra tarea hoy es cuidar la dignidad de todos  con mucha atención,  porque esa dignidad es fruto de la entrega de Jesús que se ofrece como puente vivo entre Dios y el género humano, para restaurar la relación entre la humanidad y Dios. En el Colegio Mercedario comprendemos que es en Cristo Redentor que recuperamos nuestra dignidad, puesto que Él nos libera de nuestras  ataduras,  para que podamos actualizar una vida plena, para nosotros y para nuestros hermanos y hermanas.

Querida Familia Nolasquina, que estos valores sean no sólo la huella que seguimos,  quiera Dios que sobre todo se conviertan,  en la huella que vamos dejando a nuestros hijos, hijas y estudiantes,  porque por la senda que nos ofreció San Pedro Nolasco, caminamos a un destino que es seguro.

Renovemos nuestra decisión de ser Nolasquinos de corazón y acción  y ofrezcamos los frutos de estas hermosas celebraciones de estos días a nuestro  querido y valioso Patrono.

San Pedro Nolasco, ¡Ruega por nosotros!

Con especial afecto

María Soledad Rivera Muñoz 

  Rectora