SALUDO PASCUAL DE Mons. Mario Salas Becerra O. de M Vicario Pastoral Diócesis de Valparaíso
Queridos hermanos y hermanas:
Con gran alegría en el Señor les enviamos un fraternal abrazo, deseándoles de todo corazón: ¡Una feliz pascua de resurrección!
Hemos visto al Señor resucitado en medio de nuestras comunidades, saliendo al encuentro en nuestros caminos e invitándonos continuamente a volver a su Palabra y a reconocerlo en la fracción del pan (cf. Lc.24, 13-35). Esto sin duda, nos invita volver a emprender camino con renovado entusiasmo pastoral, para avanzar en nuestra misión compartida, como un solo cuerpo diocesano que peregrina en esta Iglesia centenaria de Valparaíso.
Ciertamente que cada año la liturgia de la Iglesia nos orienta a situar nuestra mirada hacia las distintas escenas que van acompañando el Triduo Pascual. En efecto, nos podríamos quedar con la escenografía, afincado solo nuestra esperanza en la constatación de un sepulcro que yace vacío. Pero bien sabemos, que un sepulcro vacío no salva por sí mismo,
sino es en la certeza de todo creyente, en Aquel que con su cruz ha vencido la muerte y nos trae consigo, la vida y Vida en abundancia (cf. Jn.10, 10).










